Colgábamos, teníamos entramado, conteníamos a las personas que se nos acercaban, eso, esas eran nuestras semejanzas. Éramos una, al entregarse y contener. No sé si así fuiste con otras, yo no, no creo haber actuado de esa manera.
Dormimos, pasaron los minutos, las horas, nos acompañaba el silencio y la soledad, tan ansiada una, tan temida la otra. Nos encontramos, semejanzas que nos unían, diferencias que nos separaban, o, era al revés?
Al despertar nos volvimos a descubrir, a diferenciar, pero no sé si sabíamos quién era quién, me fui, te quedaste, no podías seguirme. Espero volver a encontrarte, allí (o aquí), en la Isla (o en otro lugar), entramada, resistente, esperando contener y dar paz a alguien, como yo.
Espero que nos encontremos, una tarde de Enero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario